Un domingo de despecho…
Sí, debo reconocer que hay días en que la tempestad de la nostalgia arrecia mi corazón. En días como esos me doy permiso de habitar las emociones que me llegan e incluso disfrutarlas. ¿Qué suele suceder? Me llegan versos como este de Bécquer: Asomaba a sus ojos una lágrima, y a mi labio una frase Read More







